Todo es fascinante, todo lo disfrutas intensamente, todo es motivo de investigación y entusiasmo; si lo haces con alguien que amas, las emociones vividas irán sin basura, y serán genuinas.Las personas se unen en amor verdaderamente solo cuando aprenden juntos, cuando comparten acontecimientos trascendentes para ambos y no cuando uno le demuestra al otro su experiencia. No hay nada especial en entregar el cuerpo antes o después, la libertad sexual es parte de la vida moderna y las personas inteligentes, sin complejos la aceptan. El hombre no es malo cuando sabe. Es malo por ignorante. Si te llevas a una chica a la cama puedes embarazarla o adquirir una enfermedad venérea. Así de simple. Son los riesgos de jugar a la ruleta rusa. Puedes ser un inmoral si así lo deseas, pero por ningún motivo puedes darte el lujo de ser un estúpido. Los valores son aquello que mantiene en pie a la sociedad, permite la unión de las familias, le da sentido a la amistad y el amor. Los valores no tienen que entenderse, simplemente se acogen en el corazón y se viven. Los padres no se dan cuenta de la enorme necesidad de amor que tienen sus hijos adolescentes. Un muchacho es capaz de hacer casi cualquier cosa con tal de sentirse querido y aceptado. Mientras más rápida es la conquista, mejor es el conquistador. El hombre realmente enamorado es capaz de esperar cuanto sea necesario. El amor real no lleva prisa y esta basado en el conocimiento profundo de la otra persona; en la aceptación de sus virtudes y defectos. En la medida que alguien se ame a sí mismo, podrá amar a su pareja. Solo con el juicio sereno y claro se es capaz de perdonar, ceder, dar otra oportunidad, aceptar errores y estar dispuesto a permitir imperfecciones. El sexo con enamoramiento incipiente es un perfume que oculta los verdaderos olores, una música que impide escuchar los sonidos ciertos, un vidrio teñido que no permite mirar al frente de tu compañero real.